
Cada quien tiene derecho a guardar un poco de si en un baúl, ese poquito donde se encuentra toda tu vida, ese poquito que a algunas les interesa conocer, con cual armarán todo el rompe cabezas de sus gestos.
Entendibles cuando te dicen "Nada"
y no entendibles cuando te lo repiten
cuando una tarde miras la ventana y corres entremedio de tus propios y más anhelado sueños y recuerdos, cuando esperas que llegue esa persona, sólo esa persona, de tiempos pasados, presentes o futuros, da lo mismo, sólo importa la persona y su discurso
Por lo mismo prefiero la soledad "a veces" ("a veces","a veces", "a veces","a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces", "a veces"), así nadie me corta las alas, así me puedo refugiar en ventanas cuando se inunden y dispersen mis letras debajo de mi rostro, lo siento así, me gusta así, por que fue una de las opciones más difíciles, como cuando alguien quiso llegar el sol subiendo escaleras mecánicas en la dirección contraria.
Cómprense gafas, un sombrero, cigarros, un café o una gaseosa cualquiera, electrocútense con mp3 y pongan alguna canción de John Brion ( a mi preferencia "Phone Call" )o Everybody's gotta learn sometimes de Beck, y empiecen a vaciar ese poquito al mar, de esa manera el baúl queda con espacio para otros grandes y misteriosos pocos de ti.
0 comentarios:
Publicar un comentario
Hora de mover los deditos.