
Entró y se sentó en suelo con aire de rudeza inponente, de ojos tristes y cuerpo cansado; no miraba a nadie en el bagon hasta que un tipo despitado dirigió su vista hacia ella, con aire de desden y levantando una ceja devolvió la mirada diciendo fuertemente con ojos "déjame en paz". Su postura se mantubo igual todo el viaje hasta la estación terminal lo unico que cambiaba era su mirada de pena intermitente hacia el vacío, sus ojos querian llorar y botar algo de vez en cuando que me hubiese (creo) gustado saber.
El viaje acabó y ella con calma agarro su bolso, miró el celular con nostalgia y empezo a escribir en tercera persona un mensaje que sabe que nadie leerá.
4 comentarios:
Supiste mal, igual lo leyó alguien :)
cuando uno habla en tercera persona "logra entender" mas lo que que le pasa.
deja de repetir las palabras
que que?
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Hora de mover los deditos.